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Historias de vida

Historia de un almaConocer la vida de las personas es un misterio que se desentraña en parte, pero hay almas, pocas, que son tan transparentes y que causan tanta satisfacción cuando se logra introducirse en su mundo tan sencillo y pero al mismo tiempo tan profundo.

“Historia de un Alma” es una excepcional biografía de la vida de Teresa de Lisieux, aquella niña que con apenas 15 años de edad revela con hermosura y delicadeza profundos misterios de la persona y de su encuentro con los demás y con Dios.
Hay historia de personas que después de conocerlas no te dejan como estabas antes, te transforman; esto lo dicen muchas personas y no sólo yo.

Su corta pero intensa vida, con tan sólo 24 años abre un mundo lleno de alegría y esperanza. Poco antes de morir, Teresa esta en cama ya muy enferma: una hermana (Sor Agnès) entra en su habitación y le pregunta: “¿En qué piensas? “No pienso en nada: no puedo; sufro demasiado y entonces rezo”. “¿Y qué le dices a Jesús?” Teresa responde: “No le digo nada, ¡Le amo!”

Esta es la oración más pobre, pero la más profunda: un simple acto de amor por encima de cualquier palabra, de todo pensamiento.

P. Salvador Murguía sdb

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La otra cara

Andy WarholUn lado oscuro que siempre hay que observar a fondo y descubrir. La vida de las personas siempre encierran misterios; algunos de ellos, misterios de dolor y de pena y hasta faltas y pecados y otros de grandes sorpresas para quienes vivieron cerca y alcanzaron a vislumbrar algún detalle.

Eso pasó con el joven Pedro Jorge Frasatti que sus papás sólo llegaron a descubrir, el día de su muerte, todo el bien que hacía a los pobres en sus tiempos libres y que nunca lo percibieron; o Madeleine Delbrël mujer francesa mística de las periferias que era asistente social y que invirtió su vida en las calles haciendo el bien. Y… se puede hacer una lista grande de quienes ocupados en su vida ordinaria sembraron semillas de bien y de amor en el corazón de los más necesitados.

Tú habrás oído hablar de Andy Warhol, éste cineasta estadounidense y gurú de la modernidad que su vida siempre estuvo rodeada de polémica y que no era muy ejemplar en su vida, pues parecía instalado en una fiesta perpetua en la que se mezclaban artistas, intelectuales, aristócratas, homosexuales, celebridades de Hollywood, drogadictos, modelos, bohemios y pintorescos personajes urbanos. Su obra, paradigma del pop art, es tildada a menudo de superficial por estar ligada a la parte más frívola de los famosos.
Pero el artista ocultaba una faceta sorprendente. Warhol era un cristiano practicante, como desveló en su funeral su amigo John Richardson. Es más, trabajaba, de incógnito y en secreto, de voluntario en albergues para gente sin recursos de Nueva York.
Sus inquietudes espirituales le llevaron a viajar hasta Roma para conocer al Papa Juan Pablo II. 

Es motivante la frase de San Juan de la Cruz:

“En el atardecer de nuestras vidas, seremos juzgados en el amor”

Cuando nos encontremos cara a cara con Dios, Él no nos preguntará cuanta riqueza acumulamos, cuántos títulos profesionales tuvimos, cuantas propiedades compramos. Dios preguntará cuánto hemos amado a los demás.

P. Salvador Murguía sdb