vida

Cosas ordinarias de la vida

La vida está hecha de cosas sencillas, de experiencias de encuentro, de experiencias de vida que sean significativas y sólo por medio de ellas logren transformar la propia vida y la vida de los demás. Pero cuando es una persona la que comunica y trasmite su vida, su experiencia, te hace cambiar tu corazón y transformar también tu vida.

El Papa Francisco cerrando sus intervenciones que hace ante las personas deja impactada a la gente cuando cada domingo termina dice “buen pranzo”, “que tengan una buena comida” y podríamos señalar otras acciones que han dejado fuera de lugar al protocolo vaticano.

El Papa señala que esta es la forma de predicar el evangelio, con la vida, y con las cosas ordinarias de la vida. 

San Francisco de Asís al respecto de esto señala con toda sencillez pero con mucha agudeza diciendo:

“Predica siempre y alguna vez hasta con palabras”

San Francisco de Asís

Un hecho: 
Una de las hermanas de la Congregación de la Madre Teresa en uno de sus hospitales para pobres en la India, mientras atendía a un enfermo fue bañada por el vómito del enfermo que atendía; ella con mucha sencillez se limpió y con una sonrisa al enfermo continuó limpiándole y curándole. El enfermo, recuperándose, se disculpó con ella y luego le dijo. “Dame eso que tu tienes para hacer lo que Tú haces”

Mons. Salvador Murguía sdb

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Sentido de lo que hacemos

Sentido VidaLa convicción de un creyente es clara, la vida es un regalo de Dios. Todo ser humano está llamado a decidir qué va a hacer con ella, cómo va a dotarla de significado. Y el sentido de la vida no se aprende en los libros, se aprende por ensayo y por error, viviendo. La fe en Dios no aparta del mundo ni es ajena a los quehaceres concretos de los hombres. Creer en Dios es vivir la vida como un don que hay que hacer rendir al máximo, como algo valioso que deber ser protegido y cuidado. No sólo la propia vida es valiosa, todas las formas de vida lo son.

Lo que de verdad importa es el sentido que das a tu vida mediante el trabajo y la actitud con la que la vives y con la forma en que haces tu trabajo; quiere decir que mucho cuenta si amas lo que haces.

Cualquier persona tiene como denominador común el deseo y la búsqueda de la felicidad. La felicidad absoluta solo se encontrará al final del camino pero desde ahora se va construyendo en lo que se hace y en la forma como se hace y vive cada momento. Y nuestra fe de creyentes nos enseña que la felicidad completa solamente la alcanzaremos en el cielo, es decir gozando en la presencia de quien nos ha creado amorosamente. Pero mientras tanto, a lo largo de la vida, cada episodio de nuestro libro vital puede estar escrito con alegría o con amargura, y eso sí depende de nosotros. Porque “depende de la actitud”, lo dice Victor Küppers; y depende del “sentido de la vida”, lo señala Viktor Frankl.

Encontrar sentido a nuestros días y a nuestro trabajo es lo que nos da vigor para levantarnos cada mañana, es lo que llena de ilusiones cada cosa que hacemos durante el día y es lo que nos sostiene en los momentos difíciles y llenos de problemas; el sentido llena de esperanza el horizonte de una persona.

El asunto es estudiar en tu interior quién o qué cosa le da sentido a lo que haces y eso reflejará tu convicción.

Mons. Salvador Murguía sdb