oración

Abrazos

Señor, enséñame a dar abrazos 
que acaricien el alma y sean ternura que envuelve
el corazón que los recibe.
Enséñame a dar abrazos
con cada palabra,
que alegre a la persona que lo recibe.
Que mis palabras sean colmadas de ternura y amor
que no dejen espacio vacío de tristeza.
Ayúdame a tener deseos de dar abrazos
que corran hacia las necesidades
de afecto de mis hermanos.
Que ellos sanen y devuelvan el gozo,
que sostengan al que está por derrumbarse
y levante al que está abatido.
Dame Señor, la delicadeza de dar abrazos espirituales
que abracen, aun en la distancia,
a quienes más amo.
Que la proximidad física no sea impedimento
para decirles ¡cuánto los amo!
Que cada abrazo sea desde el fondo
del alma y lleve hasta ellos
tu gracia y bendición
porque Tú vives allí.
Regálame la sensibilidad
de entender quién necesita un abrazo
y darle sin medir excusas o falsos escrúpulos.
Enséñame a regalar abrazos
que rompan todos los miedos,
que derrumben toda barrera
para que surja el verdadero amor y la amistad sincera.
Dame la valentía de dar abrazos
que duren minutos y se prolonguen toda la vida.
Abrazos que sean eternos
porque el amor nunca acaba.
Dame Señor
la capacidad de abrazar con la mirada
y así hacer sentir amado a quien
comparte mis días.
No permitas Señor,
que pierda la capacidad tan maravillosa
de abrazar con el cuerpo y el alma
a quienes amo.
Porque el tiempo, la vida y las oportunidades pasan
y mi ser se empequeñece
cuando no brindo todo aquello
que está en mí como don, y no lo regalo.
Dame Señor
el deseo y la sinceridad
para amar en cada abrazo.
Préstame tus brazos,
tu amante Corazón
y tu Mirada,
para que cada abrazo
que a partir de hoy regale
sea desde tus mismas
entrañas de amor. Amén.

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Abandonados de Dios

she-left-me-alone-wallpaper-2-796570Cuando la vida nos presenta momentos difíciles sin querer, porque no es voluntario, o mejor es involuntario, reclamamos a Dios y… esto es también oración. Podemos ver en la Biblia el caso del Profeta Jeremías que hace cosas contra su voluntad y se queja con Dios y… reza bellas oraciones desde su dolor. A eso le llaman algunos santos “noches oscuras” o “desierto espiritual”.

La Madre Teresa de Calcuta hubo de pasar sus terribles desiertos espirituales. En una etapa de su vida sufrió una dolorosa “noche oscura”. La propia Teresa lo explicaba en una carta fechada en 1959 a su director espiritual:

“Me siento perdida. Dios no me quiere. Dios podría no ser Dios. Podría no existir”

El proceso de beatificación de la célebre madre Teresa de Calcuta, dirigido por el sacerdote canadiense Brian Kolodiejchuk, examinó los documentos y testimonios sobre su vida, especialmente su correspondencia con el sacerdote que la dirigía espiritualmente. En ella aparecen reflejadas sus dolorosas inquietudes, que incluyeron dudas sobre la existencia de Dios. Dudas que -según explicó el secretario de la Congregación para la Causa de los Santos, monseñor Nowak-, no pusieron en entredicho nada de su proceso de beatificación:

“Se trata de un fenómeno por el que atraviesan todos pero en especial los grandes místicos y maestros espirituales, como Santa Teresa de Jesús o San Juan de la Cruz, llamado noche espiritual o noche de los sentidos. Son periodos especiales de la vida espiritual en los que se sienten abandonados por un Dios al que ven lejano” y que quieren sentir su amor más palpable.

Tal vez hayas sentido Tú lo mismo. Es importante no dejar de estar en comunicación con Dios.

Mons. Salvador Murguía sdb