educación

176 años del inicio de la obra educativa de los Salesianos

DB Aniversario

Los Salesianos celebran mañana, Día de la Inmaculada, 176 años del inicio de su obra educativa y pastoral de la mano de Don Bosco. Ese de 1841 el fundador de los Salesianos conoció en la sacristía del templo San Francisco de Asís de Turín a su primer alumno, un joven huérfano y analfabeto de 16 años, Bartolomé Garelli. Ese encuentro constituyó el inicio de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales, centrada en una profunda devoción a la Virgen y una pedagogía para sacar de la calle a los niños más necesitados enseñándoles “sin golpes y con amor”.

Don Bosco se preparaba para celebrar la misa de la Inmaculada cuando vio cómo el sacristán de la iglesia de San Francisco de Asís de Turín golpeaba a un joven porque no sabía ayudar en misa. Don Bosco se conmovió y atendió al chico después de la misa, surgiendo una amistad gracias a una simple frase: “¿Sabes silbar?”

El fundador de los Salesianos empezó con Bartolomé Garelli una nueva pedagogía educativa que sigue vigente hoy en día: no con golpes, sino con amor. Después de la misa rezaron juntos un ‘Avemaría’ y terminada la ‘primera lección’, Don Bosco le hace prometer que volvería el domingo siguiente con otros amigos. El joven cumple lo prometido y regresa una semana después con una decena de jóvenes de unos 15 años, casi todos albañiles como él.

El santo de los jóvenes conquistó a su primer alumno gracias a su cercanía y lo ganó para siempre. Ese momento, el 8 de diciembre de 1841, marca el inicio de la Congregación Salesiana y del Sistema Preventivo de Don Bosco, una pedagogía de la enseñanza en la que se pretende sacar a los jóvenes más necesitados de las calles y enseñarles un oficio.

La devoción al Corazón Inmaculado de María siempre estuvo presente en la vida de Don Bosco, antes incluso de que el Papa Pío IX proclamara el dogma de la Inmaculada en 1854. Tanto era así que quiso honrar a la Virgen que soñó a los 9 años con dos títulos que tenían que ver con su carisma y su misión con los jóvenes más desfavorecidos: Inmaculada y Auxiliadora.

En sus Memorias Biográficas, Don Bosco recuerda que “todas las bendiciones que nos han llovido del cielo son fruto del ‘avemaría’ rezada con fervor y recta intención junto con el joven Bartolomé Garelli” y precisamente un 8 de diciembre de 1885 el fundador de los Salesianos manifestó que “de todo somos deudores a María porque todas nuestras cosas más grandes tuvieron principio y cumplimiento el Día de la Inmaculada”.

 

Publicado por: misionessalesianas.org

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El miedo a los exámenes

Estudiando

10 Ideas para enseñar a enfrentarse a los exámenes

Los exámenes son la manera de evaluar los conocimientos y destrezas académicas de los niños y niñas. Para muchos niños los exámenes son sólo una prueba que ocurre como parte de su aprendizaje. Pero para otros niños y niñas los exámenes suponen un proceso de estrés y ansiedad que hace que se paralicen y que rindan menos.

En estos casos podemos hablar de un miedo a los exámenes, que se produce porque los pequeños anticipan consecuencias y temen consecuencias negativas. Es fundamental prestar atención al miedo a los exámenes y enseñar a los niños y niñas a enfrentarse a ellos. Los estados de tensión y ansiedad que provoca este miedo son perjudiciales para el rendimiento académico y salud de los pequeños.

Enseñarles estrategias para afrontar el miedo a los exámenes y poder hacer frente a los mismos sin estrés y ansiedad no sólo contribuirá a mejorar su rendimiento académico, sino que les dotara de habilidades y competencias para enfrentarse a pruebas cuando sean adultos y manejarlas con éxito.

¿Por qué se produce el miedo a los exámenes?

El miedo a los exámenes se produce porque tenemos la capacidad de imaginar y anticipar el futuro. Los niños y niñas desarrollan esta capacidad, las experiencias y vivencias anteriores les aportan una información y con esa información interpretan y anticipan lo que puede ocurrir. El miedo aparece cuando la escena imaginada es negativa, la visualización de la situación en la mente es exagerada y las consecuencias extremadamente trágicas.

Es fundamental trabajar las anticipaciones de los pequeños, hacerles creer en sus capacidades y competencias y enseñarles que las situaciones reales no son tan negativas.

Signos que nos indican la existencia de la fobia

El miedo, los nervios, la ansiedad ante un examen, provoca un estado de malestar en los niños y niñas, que consume su energía y puede llevar a manifestar con malestar físico y cambios en el comportamiento. La forma de manifestarse la ansiedad puede variar, lo principales signos son:

  • Pensamientos negativos del tipo me quedaré en blanco, no seré capaz de aprobar, es muy complicado, etc.
  • Síntomas físicos, como palpitaciones, sudoración, problemas digestivos, insomnio, vómitos, dolores de cabeza, etc.
  • Cambios de comportamiento como irritación y enfado sin motivo, nerviosismo extremo, etc.

NiñoExamen

10 Ideas para ayudar a los niños y niñas a superar el miedo a los exámenes.

  1. Hazle que exprese los pensamientos que son la base de la ansiedad y ayúdale a comprender que no son reales.
  2. Exprésale pensamientos positivos y haz que ellos también los expresen en voz alta como: soy capaz de hacerlo. Si ellos notan que tú crees en su capacidad, ellos también creerán.
  3. Enséñale técnicas de relajación. Ayúdale a reconocer los signos que anticipan a la ansiedad y guíale para que ponga en práctica la relajación en ese momento.
  4. Simula con ellos situaciones de examen. Puedes practicar haciendo un examen real o pidiendo que imagine la situación, mientras le vas comentando las características de la misma (llega el día del examen, estas sentado con el papel delante, te reparten el examen, vas a leerlo….) y anímale a que practique las técnicas de relajación en estas simulaciones.
  5. Trabaja los hábitos de estudio. El desarrollo de estos hábitos le hará ir bien preparado a los exámenes y estar seguro de su capacidad.
  6. Haz que se cuestione las situaciones, esto le ayudara a interpretarlas de otro modo y quitar el valor negativo. La incertidumbre de no saber qué va a pasar nos hace imaginar cosas negativas, cuestionar la situación nos ayuda a acabar con la incertidumbre y contribuye a una interpretación positiva (por ejemplo ¿qué va a ocurrir? ¿Cuáles pueden ser las preguntas? ¿Cuántas preguntas tendrá? ¿Cuál será el nivel de dificultad? ¿Cómo lo tengo preparado? ¿Responderé todo? ¿Cuáles serán mis sensaciones durante el examen? ¿Qué pasara si no me sale bien? ¿Qué puedo hacer entonces?).
  7. Cuida la alimentación, el sueño y la salud del niño/a para que vaya con energía al examen.
  8. Enséñale a relajarse antes del examen, el día de la prueba procura un ambiente relajado.  Ayúdale a seguir un proceso para hacer el examen, puedes darle pautas como: primero leer bien el examen, después escoger las preguntas que sabemos responder bien, seguir con las preguntas más complicadas y finalmente repasar con detalle.
  9. No te centres solo en los resultados del examen, valora el proceso. Es importante que los pequeños entiendan todo el proceso de aprendizaje y no se centren solo en el examen.
  10. Si el pequeño ha trabajado y no obtiene el rendimiento deseado, habla con él, ayúdale a averiguar lo que puede hacer para que no vuelva a ocurrir y transmítele confianza.

 

Celia Rodríguez Ruiz