Don Bosco

El cuidado de la otra persona

Cuidado

“La tarea de los padres es promover el crecimiento humano y espiritual, la formación ética de sus hijos, con los métodos positivos y con un diálogo atento” (Rector Mayor)

Lily, quince meses, está sentada en carros de supermercado, sus ojos miran su IPad. La madre se ha concentrado sobre las compras. Lily no mira ni las manzanas rojas y brillantes o el estante donde se muestran los ‘Cheerios’, su cereal favorito.

Cada día, después de la escuela, Jason, un niño de tercer grado, se lanza frente a la TV, que permanecerá encendida durante cinco horas, hasta que todos se vayan a dormir.

Melissa, dieciséis años de edad, está en su tercer año de secundaria. El mes pasado envió 3.500 mensajes de texto (110 mensajes por día).

Por desgracia, no son situaciones inusuales. De hecho, se han convertido en la norma en un mundo que gira en torno a las pantallas. Para llamar la atención de un niño, usted tiene que competir con un teléfono inteligente. “¿Qué podemos hacer?” preguntan los padres. “Si les decimos que nos gustaría hacer algo juntos, peleamos y poco después vuelven a sus aparatos”.

Hoy en día, más que nunca en la historia, es necesario el sentido de Don Bosco por la Educación.

La educación es positiva. Los padres no solo son los guardianes de la mente y el alma de los hijos e hijas. Ellos son los que tienen que “llenar” el “vacío” de la humanidad. Para dar, uno debe poseer; porque nadie guía a otro donde nunca ha estado. La lista de las cualidades esenciales que los padres y educadores al estilo de Don Bosco deben ofrecer a sus hijos es casi infinito: agradecimiento y gratitud, bondad, dulzura, el sentido de pertenencia, el orden y la limpieza, el amor al estudio, la responsabilidad, el autocontrol, el tener metas a alcanzar, la alegría, la espiritualidad y la fe.

Don Ángel Fernández sdb

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Don Bosco educador

DB EducadorSan Juan Bosco, también conocido como Don Bosco, un sacerdote católico, educador y escritor italiano que vivió durante el siglo XIX (1815 – 1888).

Don Bosco dedicó prácticamente la totalidad de su vida a ayudar a los niños de la calle, los delincuentes juveniles y a otros grupos desfavorecidos de la juventud. Como educador, basó sus métodos en el cariño y la bondad, dejando a un lado los castigos tradicionales de la época.

Más tarde, este método pasaría a llamarse Sistema Preventivo Salesiano (SPS), basado en la idea de hacer ver a los jóvenes la fealdad del pecado y la belleza de la virtud, y rechazando el castigo físico a cambio del diálogo y el entendimiento.

La gran labor de este sacerdote en lo referente a educación y ayuda al desfavorecido supuso su beatificación en 1934 por el Papa Pío XI.