atención

Focalizar la atención

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La atención es la capacidad que nos dirige hacia donde nuestra voluntad decide. La capacidad de atender supone poder fijar nuestra mente y procesos mentales donde nuestra voluntad ha decidido. No siempre es fácil focalizar la atención en aquello que deseamos, porque en ocasiones eso no es lo más atractivo. A veces focalizar la atención en determinados estímulos o actividades como el estudio, puede resultar complicado.

Sin embargo, ser capaces de focalizar la atención es imprescindible para aprender y para lograr nuestras metas.

¿Por qué es complicado focalizar la atención?

Focalizar la atención en algo, supone fijar nuestra mente y sus procesos en eso durante un tiempo determinado, dejando de lado otros estímulos o distracciones, tanto internos como externos. Y esto es más complicado de lo que parece. Son muchos y muy variados los estímulos que nos rodean, algunos externos (como ruidos, imágenes, objetos, etc…) y otros internos (pensamientos intrusivos, ensoñaciones, ideas, etc…). Nuestra mente está preparada para procesar e interpretar todo lo que está ocurriendo a su alrededor, el problema es que al ser tantos los estímulos no hay apenas tiempo para detenerse en todos y la mente pasa por todos ellos de manera rápida, deteniéndose en los que por alguna razón despiertan más su interés.

Dicho esto podemos concluir que no es que nos cueste centrar la atención. Siempre tenemos la atención puesta en algo. El problema es fijar nuestra atención hacía lo que conscientemente hemos escogido.

La focalización de la atención en la niñez

Del mismo modo ocurre con nuestros niños y niñas. Focalizar la atención en lo que quieren se convierte en un imposible. No saben centrar la atención en aquello que no les gusta, en lo que les aburre y no les interesa. Aunque sean conscientes de la necesidad de hacerlo, la voluntad de hacerlo se les escapa de las manos y otros estímulos se acaban adueñando de la valiosa atención.

Sin embargo, no todo es negativo, ya que la focalización de la atención se puede entrenar y desarrollar, podemos poco a poco entrenar su mente para que aprenda a desconectar de aquellos estímulos que no interesan en un momento determinado y centrarla en otros que si nos interesan.

Consejos para enseñarles a focalizar la atención

  • Elimina todos los posibles estímulos externos distractores, juegos, sonidos, objetos, personas, etc..
  • Elabora una lista de tareas donde organices lo que ha de hacer el niño/a. Es más difícil centrar la atención cuando no está clara la tarea.
  • Enséñales cómo prepararse para centrar la atención, para ello ayúdales a eliminar las distracciones internas (pensamientos, ideas, creencias, etc.). Para ello pídeles que los dejen fluir y que dirijan su atención hacía el comienzo de la tarea.
  • Si durante la realización de la tarea aparecen pensamientos intrusivos, explícales que han de dejarlos pasar y redirigirse a la tarea como hemos hecho al comienzo.
  • En la preparación, práctica la relajación, les ayudará a dejar fuera de la mente los pensamientos intrusivos.
  • Proponles objetivos que supongan un reto, en cuanto a atención, pero que sean asequibles. Más que por cantidad de tiempo, trata de poner objetivos por tareas (aunque éstas estarán calculadas para cumplir un tiempo determinado que poco a poco iremos aumentando).
  • Enséñales a ser activos en el desempeño de aquellas tareas que requieren más esfuerzo. La mente funciona mejor de forma activa, procura que estudien escribiendo, leyendo en alto, moviéndose por la habitación, etc..

 

Celia Rodríguez Ruiz

Disparadores de la atención

Atencion

Captar la atención de los alumnos con la gran cantidad de estímulos que encuentran cada día, se está convirtiendo en el mayor reto de todos los formadores. Por ello, habrá que utilizar algún disparador de la atención:

Desafío:
A tus alumnos les gusta aprender, tienes que enfocar ese aprendizaje hacia sus pasiones de manera que tus contenidos estén en contacto con aquello que le apasiona. Además si les planteas retos que estén proporcionados en dificultad, en los conocimientos y en las habilidades que necesitan para superarlos. Esto quiere decir que los retos que no sean demasiado complicados ni demasiado sencillos. Haz que los contenidos se adquieran mediante la superación de puzles o misiones, no le des respuestas, plantea preguntas…

Cooperación:

Las personas somos seres sociales nos divierte relacionarnos con otras personas, haz que el aprendizaje se construya entre iguales y que exista la posibilidad de comunicarse.

Descubrimiento:

No les des soluciones a tus alumnos, crea experiencias donde tengan que explorar en busca de los contenidos que necesitan conocer.

Expresión:
Tus alumnos tienen mucho que expresar, déjalos diseñar, crear, demostrar… Permite que tus experiencias tengan espacios donde ellos tomen el control.

Fantasía:

Los elementos de fantasía generan curiosidad en tus alumnos y hacen más atractivos tus contenidos. Crea mundos de fantasía alrededor de tus contenidos y mediante esa fantasía invita a tus alumnos a que aprendan contenidos y habilidades.

Narrativa:

Usa el poder de las buenas historias para generar un contexto que invite a tus alumnos a aprender los contenidos. Como unos de los ejes de la experiencia, la narrativa tiene un gran potencial para captar la atención de tus alumnos.

Obstáculos:

Las dificultades en el camino pueden ser un elemento que genere interés. Crea elementos que hagan más atractivos tus contenidos y dificulten su consecución. Por ejemplo limitar el tiempo de realización etc.

Sensación:

En tu experiencia puedes permitir que tus alumnos experimenten con sus sentidos. Por ejemplo efectos visuales muy atractivos, actividades que impliquen movimiento etc.

Juegos:

Los juegos en sus diferentes géneros, juegos de mesa, videojuegos, juegos de cartas… Pueden ser utilizados para poner en práctica contenidos o para evaluar los conocimientos. Existen una gran variedad de juegos o puedes modificar juegos para adaptarlos a tus contenidos y hacer tus contenidos mucho más atractivos.

Nuevas tecnologías:

Las nuevas generaciones de estudiantes son nativos digitales, no entienden un mundo sin internet o sus teléfonos móviles. Piensa en aplicaciones o programas que puedan usar tus alumnos para poner en práctica tus contenidos. Tu cómo formador no tienes que ser un experto en nuevas tecnologías para utilizarlas en tus procesos de aprendizaje, solo proponles a tus alumnos retos y dale la opción de que usen las tecnologías para poner en práctica lo aprendido.

Estos disparadores de la atención debes utilizarlos para generar curiosidad e interés por las habilidades, capacidades y contenidos que tienen que aprender tus alumnos.

Fuente: gratificación club.