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Trucos para enamorar a tus alumnos

Teaching

Enfrentarse a una clase llena de alumnos no siempre es fácil. Nuestro objetivo al ponernos delante de un grupo de niños y niñas en una clase, es lograr algo mágico, algo fascinante, lograr un cambio en ellos, conseguir que aprendan que sean ellos mismos los que construyan su propio aprendizaje.

Para conseguir que nuestros alumnos aprendan debemos procurar enamorarlos, despertar la pasión en ellos, por el aprendizaje, por aquello que van a aprender. Enamorar a tus alumnos consiste en hacerlos participes, en ayudarles a disfrutar del aprendizaje, en fomentar el proceso desde la motivación y la ilusión.

Enamorar a tus alumnos para impulsar su aprendizaje

Cuando un educador se enfrenta a una clase, cuando tenemos delante a un grupo de alumnos, tenemos un objetivo muy importante. Al enfrentarnos a una clase no se trata de dejar caer conceptos para que ellos decidan adquirirlos o no. Enfrentarse a una clase es una gran responsabilidad, que tiene como objetivo impulsar el aprendizaje de los niños y niñas.

Son los propios alumnos los responsables de su aprendizaje, ya que este es un proceso único y personal. Son los propios alumnos los que van a aprender, el educador no aprende por ellos, por lo tanto son los propios alumnos los que tienen que crear su aprendizaje, que situarse en una situación de cambio, de exploración que les ayude a aprender. La labor de educador en este proceso, es una labor muy importante y mágica, el educador a de ilusionar a los alumnos, el educador debe conseguir que los alumnos se enamoren del proceso. Solo así el alumno estará disfrutando del acto de aprender, solo así el alumno estará predispuesto a aprender, solo de este modo, el alumno se sentirá motivado, se sentirá con ganas y disfrutará de su aprender.

Enamorar a tus alumnos es la clave para impulsar su aprendizaje. Conseguir que se queden boquiabiertos con los contenidos y con ganas de aprender más, lograr que se apasionen, que se impliquen y en definitiva que no cesen de crear aprendizajes.

Como enamorar a tus alumnos

Teniendo claro que es necesario ir más allá de la mera exposición de contenidos y que es necesario enamorar a los alumnos para lograr apasionarlos e implicarlos con su propio proceso de aprendizaje, nos surge un interrogante, ¿cómo enamorar a tus alumnos?

Son muchos los intentos por motivarlos, por despertar su interés, pero a veces todos los intentos parecen fallar. Aunque es un reto complicado, es posible motivar a los alumnos, enamorarlos es cuestión de actitud. Veamos algunos trucos para enamorar a tus alumnos.

Trucos para enamorar a tus alumnos

 

  1. En primer lugar si quieres que tus alumnos se enamoren y se apasionen del proceso de aprendizaje, debes apasionarte y enamorarte tú del proceso de enseñanza. Aprende a disfrutar de tu labor de enseñante y apasiónate con ella. Todos recordamos a algún profesor que nos ha marcado y lo que más le caracteriza es su pasión.
  2. Conoce a tus alumnos y preocúpate por ellos. No son todos iguales, y antes que alumnos son personas. Conocerlos es el primer paso para apasionarlos. Si ellos se perciben valorados, si ellos perciben que te preocupas su actitud será más positiva.
  3. Introduce el sentido del humor en tus clases. A todas las personas nos gusta y nos apasiona aquello que nos divierte. Si haces las clases y los contenidos divertidos habrás avanzado mucho.
  4. Despierta el interés de tus alumnos por los contenidos y por los aprendizajes. Muéstrales el sentido de lo que van a aprender, en muchas ocasiones los pequeños no encuentran el sentido a los aprendizajes.
  5. Asómbralos y haz que se asombren con los aprendizajes, ¿a que no sabíais que….? Deja que ellos lo descubran, deja que ellos exploren, limítate a guiar su exploración y dejar que ellos descubran y sean los protagonistas.
  6. Despierta su curiosidad, pero no les des todo hecho, no les proporciones todo el contenido.Deja que ellos lo descubran, permite que lo busquen y lo construyan.
  7. Emplea como forma de actuación la flexibilidad y el cambio. En muchas ocasiones es necesario cambiar de método, de contenido o desviarse de lo planificado.
  8. Convierte en un mago, en un artista que se reinventa cada día. Haz que tu clase sea una función diferente cada día.

 

Celia Rodríguez Ruiz

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Ganas de aprender

Aprender

Para que alguien aprenda algo tiene que querer aprender. Este es el primer requisito imprescindible para el aprendizaje. No se puede forzar el aprendizaje, como mucho conseguiremos que memoricen pero en ningún caso que aprendan. Pero ¿cómo conseguimos que tengan ganas de aprender? ¿Cómo podemos lograr que quieran aprender?

Las ganas de aprender

El aprendizaje es algo natural del ser humano. Las personas desde que nacen, están constantemente aprendiendo gran cantidad de cosas. Cuando algo nos interesa queremos saber más, queremos conocerlo, queremos hacerlo y nos dedicamos a explorarlo, a hacerlo a conocerlo. Eso es el aprendizaje.

Para que ocurra el aprendizaje tenemos que querer aprender, no se puede aprender si uno no quiere aprender. Las ganas de aprender constituyen el primer y necesario paso para que se produzca el aprendizaje. Sin ganas de aprender no hay aprendizaje.

Las ganas de aprender constituyen el componente actitudinal del proceso de aprendizaje:

  • El interés por aprender.
  • La voluntad de aprender.
  • La motivación por aprender.

Las ganas de aprender constituyen la actitud adecuada para que se produzca el aprendizaje.

¿Por qué no tienen ganas de aprender?

Las ganas de aprender o actitud positiva hacía el proceso de aprendizaje, parten del papel que el que aprende tiene en su proceso de aprendizaje. Cuando no son los protagonistas activos del proceso de aprendizaje los estudiantes difícilmente se implicaran con el mismo y no se esforzarán, ocurre lo siguiente:

  • No les interesa lo que aprenden.
  • Le aburre, no se sienten implicados.
  • No disfrutan aprendiendo.
  • No hay ganas de aprender y no hay aprendizaje.

¿Qué consecuencias conlleva la falta de ganas de aprender?

La falta de ganas de aprender conlleva diversas consecuencias negativas, veamos:

  • No se producen aprendizajes y por lo tanto se obtiene un bajo rendimiento académico.
  • Puede aparecer la baja autoestima académica y la desmotivación.
  • No creen que su esfuerzo les lleve a conseguir sus metas. Ya que se perciben incapaces de lograrlo.
  • Como consecuencia se implican todavía menos con el proceso de aprendizaje y tienen menos ganas de aprender.

 ¿Cómo podemos despertar sus ganas de aprender?

Es labor de familias, educadores y de toda la comunidad educativa despertar las ganas de aprender. Veamos algunas sencillas ideas que nos pueden ayudar a despertar las ganas de aprender.

  • Implícales de manera activa en su proceso de aprendizaje. En lugar de limitar su papel a ser meros receptores pasivos, procura que exploren, que busquen, que indaguen y que se mantengan activos para aprender.
  • Despierta su interés, y trata de buscar actividades que se ajusten a su manera de pensar y de aprender, para ello crea diferentes experiencias que puedan ajustarse a su manera de aprender.
  • Busca temas y motivos que concuerden con sus intereses, preocupaciones, interrogantes.
  • Trata de despertar su curiosidad para ello puedes utilizar las preguntas.
  • Enséñales que su esfuerzo es básico para lograr las metas, que si se implican y se involucran obtendrán los resultados.
  • Hazles responsables de su propio proceso de aprendizaje, se trata de procurar que sean ellos mismos los que se organicen, los que lleven su seguimiento, lo que dirijan su propio proceso.

 

Celia Rodríguez Ruiz Psicóloga y Pedagoga