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Costruir familia a partir de los rituales diarios

Rituales

Cenar todos juntos al rededor de la misma mesa, es un ritual familiar, lo mismo que un fin de semana romántico lo es para la pareja.

Los rituales contribuyen a reforzar los lazos que une a las personas y a veces crean otros, nuevos y más estable dentro de la familia.  Los lazos familiares corren el riesgo de debilitarse arrastrados por el frenesí del mundo actual, en el cual nada parece estable y cierto, por lo tanto, las familias pueden cuidar la “unión” solo si sus miembros toman la decisión de comprometerse en mantener algunos ritos y sus tradiciones hasta consolidarlos.

Los ritos, contribuyen a dar un sentido de identidad y de unión entre los miembros, los cuales van encontrando poco a poco en el núcleo familiar, seguridad y garantía de afecto estable.

Así como los actos de rutina, los rituales son repetitivos, tanto que se tornan predecibles. Cada uno sabe qué debe esperar y cuales son sus responsabilidades. Existe sin embargo, una diferencia importante: los rituales diversamente de los actos de rutina, tienen un significado simbólico muy fuerte para la familia que los adquiere.

Vestirse por la mañana es una rutina, saludar a la pareja o al hijo con un beso antes de salir de casa, es un ritual.  La diferencia está en que a diferencia del hábito de vestirse todos los días, el beso encierra en sí un valor importante, puede por ejemplo significar te quiero mucho… te extrañaré.

Almorzar juntos los domingos, descansar juntos al final del día comiendo un helado o tomando un café, son ejemplos de rituales y cada familia a lo largo del tiempo va incorporando en su vida, los que más le convienen.

Mientras los hijos son pequeños se celebran muchos rituales que facilitan su crecimiento: alimentarlos, bañarlos, acostarlos, leerles un libro antes de dormir… Pero cada vez que se realizan estas acciones, se van consolidando los vínculos entre padres e hijos.

Un ritual entonces, es cualquier espacio en el cual los padres y los hijos pueden tener, seguros de encontrar una ocasión de encuentro significativo con las personas amadas, un modo especial de reforzar cada día los lazos emocionales.

Finalmente, los rituales representan preciosos momentos de comunión entorno a los ritos, capaces garantizar el sentido de seguridad y protección que tanto necesitamos para experimentar serenidad y equilibrio. Nos hacen sentir parte de nuestra familia y nos ofrecen el espacio apropiado para comunicarnos y mantener vivo el vínculo con los otros.

El poder de los rituales es precisamente este: crear ocasiones de encuentro en los momentos de dificultad y naturalmente, fortalecer los vínculos cuando regresa la armonía a la relación.

Don Ángel Fernández sdb

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Sembrando esperanza

AguaFuente

La vida que vivimos en cada momento y cada día se convierte en el mejor lugar donde nos podemos expresar como personas, y ahí hacer con ella maravillas. Dependerá de cada uno de nosotros el aprender a ver con otros ojos y con el corazón la vida y la realidad a nuestro alrededor y transmitir esa pasión por vivirla a fondo; además, como creyentes, el descubrir que es aquí, donde estoy, donde Dios quiere que haga maravillas, y no en otro lugar.

Carolin Tahhan Fachakh, nacida en Siria, es una religiosa salesiana, Hija de María Auxiliadora (HMA). Es la Directora de la comunidad de Damasco en Siria.
Hace unos días, el 29 de marzo, en el Departamento de Estado Americano la primera dama Melania Trump acompañada del subsecretario de Asuntos Políticos, Thomas Shannon, entregó el Premio Internacional #WomenOfCourage (Mujeres de Valor), a las Mujeres Valientes que desarrollan su misión en zonas pobres o en zonas sujetas a los peligros en el 2016. Fueron 13 las mujeres galardonadas y una de ellas fue Sor Carolin.

No es este premio ni quién se lo entrega lo que hace grande a esta hermana religiosa y a esta comunidad de salesianas, porque no es eso lo que buscan ellas; sino el sembrar el amor y la esperanza en tantos corazones indefensos y víctimas de las injusticias de los poderosos y de sus juegos de poder dañando la paz de las personas y la tranquilidad de las familias.

El mérito es su trabajó sin descanso para apoyar las necesidades de las poblaciones más vulnerables de Siria, en particular en favor de los refugiados y de los niños y niñas. Durante los intensos bombardeos alrededor de una escuela del barrio, Sor Carolin garantizaba la seguridad de niños y niñas, dando esperanza a todos, ya sean musulmanes o cristianos, incluso arriesgando su vida.

La hermana Carolin continúa con su comunidad, creando un oasis de paz y de esperanza en medio de la guerra y la destrucción y su mejor premio y satisfacción son el estar donde Dios les quiere, haciendo lo que Él, Dios quiere que hagan a los más vulnerables, las familias y los niños.

P. Salvador Murguía sdb