Enseñanzas de la Pandemia

El coronavirus ha desestabilizado el escenario económico, político y social de muchos países en todo el mundo y ha afectado la forma de vivir de millones de personas. Ha significado un cambio que en muchos casos ha traído una mayor conciencia sobre la falta de control que tenemos sobre las cosas. 

Lo que hemos comenzado a vivir hace meses nos recuerda que algo muy pequeño e invisible nos hace vulnerables y nos obliga a pensar dónde estamos parados y cómo vamos a posicionarnos ante una realidad que hoy nos interpela. ¿Se trata de perseverar en lo que conocemos o de comprometernos con un cambio de rumbo?

Esta catástrofe de la pandemia nos muestra que más allá de los daños causados, podemos aprender algo de ella y parte de esa enseñanza la encontramos en símbolos que han sido reflejo de experiencias vividas y que han llegado con un mensaje que podemos tener cuenta de ahora en adelante.

La cuarentena nos ha recordado:

  • La vida en la intimidad del hogar, de mirar hacia dentro, de compartir más con los seres queridos…
  • Dejar de lado lo superficial, que se encuentra en los centros comerciales, en las salidas a la calle simplemente por salir.
  • Recuperar lo esencial, pues no hace falta mucho para tener una vida saludable y alegre desde la simplicidad.
  • Esperanza de seguir adelante, con una nueva realidad más real que antes cuando hay esperanza.
  • Valor y respeto por nuestros mayores.
  • Mascarillas: aprender a hacer silencio, pues nos da la oportunidad de encontrarnos con el mundo del otro.
  • Lavarse las manos: mantener hábitos de higiene personal, que nos prepara para afrontar el día a día.
  • Reconocer la defensa de la vida, de todos aquellos que participan en el sector salud para cuidarnos.
  • Momento de pausa en el camino.
  • Hacer lugar para todos.

¿Y tú? ¿Qué has aprendido con la pandemia?

¿Qué es lo normal?

Woman with protective mask looking at camera on street

Hemos olvidado lo normal. O quizás, más bien, lo normal nos ha abandonado. Normal es una palabra con muchas acepciones. Cada quien tiene su concepto. No hay una definición universal. En el día a día, recurrimos a ella innumerables veces. Inmersos en la pandemia, el término normal, la vivencia de lo otrora normal, se modifica. Cambia cuando se compara con el pasado y lo hace conforme transcurren los días.

Ahora, lo sencillo, lo normal, es diferente. Caminar por las calles, saludar, comprar en el supermercado, pararse en la fila del banco, estacionarse en la calle, apretar el teclado con un guante para escribir el NIP de las máquinas encargadas de cobrar la tarjeta de crédito, saludar de lejos a los hermanos, ha dejado de ser como era antes de nuestra pandemia, la del coronavirus. Lo normal ya no lo es. Todos los de enfrente, conocidos o no, pueden ser portadores del virus.

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.