Pastoral

Estar a la espera

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La espera no es una actitud muy común. No se suele pensar con mucha simpatía en la espera. De hecho, la mayor parte de la gente piensa que la espera es una pérdida de tiempo…; quizás porque la cultura que nos ha tocado vivir dice «¡Vamos, muévete!, ¡haz algo! ¡Demuestra que eres capaz de actuar! ¡No te quedes sentado ahí, esperando!»

Sin embargo, esperar es una actitud enormemente radical en la vida. La espera en la vida es confiar en que sucederá algo que supera con mucho nuestra imaginación. Es abandonar el control de nuestro futuro y dejar que sea Dios que actúe y quien determine nuestra vida. No entendemos porqué siempre queremos ser los protagonistas y no caemos en la cuenta que somos criaturas y fuimos creados por Dios.

Esperar es vivir con la convicción de que Dios nos va formando con su amor divino y no con nuestros temores y miedos. La vida espiritual es una vida en la que estamos a la espera, activamente presentes en el momento actual, esperando la novedad que acontecerá, novedad que va más allá de nuestra propia imaginación o previsión. Esta actitud, ciertamente, es muy radical en la vida en este mundo preocupado en controlar los acontecimientos.

P. Salvador Murguía sdb

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Gratitud

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Gilbert Keith Chesterton, más conocido como Chesterton, fue un escritor y periodista británico de inicios del siglo XX. Puede muy bien ser imitado por su claridad y profundidad de juicio. Pero lo que él ha escrito hace más de 100 años, cosas que hoy parecen actuales y ciertas… resultan más ciertas que cuando las escribió en su momento.

Chesterton que nació de familia Protestante y era agnóstico se convirtió al Catolicismo. Considerado uno de los grandes escritores del siglo XX. Es un escritor que cautiva con su prosa; tan bohemio y excéntrico, tan irónico y lúcido, con tal sentido del humor y corpulencia que jamás pasó inadvertido y que encanta al leerlo . Escribió más de 80 libros y cientos de poemas, cuentos, artículos y ensayos. 

Pero más allá de su faceta intelectual, es su testimonio cristiano el que sigue calando en muchas personas y que ahora, el Papa Francisco que, dicho sea de paso, es grande lector de sus obras y admirador, recientemente ha firmado el decreto que inicia la investigación para llevar adelante la causa de beatificación de este grande defensor de la fe con sus escritos.

Él, Chesterton, estaba convencido cuando decía: “Dios ama a la gente común porque ha hecho mucha”. Amaba estar con las personas porque las personas le recordaban la realidad y la realidad le recordaba a Dios. Esto provocaba en él un gran sentido de gratitud. Es algo que debemos aprender también de él porque toda su vida ha sido un ‘gracias’. Y creo que no hay una forma más católica de vivir que dando las gracias.

P. Salvador Murguía sdb