Familia

Desarrollar el autocontral

autocontrol

El AUTOCONTROL, o la capacidad de controlar nuestras emociones e impulsos es una habilidad fundamental para las personas.

Ser capaz de auto controlarse es ser dueño de uno mismo. No dejarnos llevar por nuestras propias emociones e impulsos, tener la capacidad de controlarlas y llevar a cabo de esta manera conductas socialmente aceptables, positivas y constructivas.

Son muchas las ocasiones en las que nos pueden suceder cosas que no son de nuestro agrado, que no son lo que esperábamos y que nos hacen sentir de determinada manera, creándonos un malestar emocional.  Ante estas situaciones tener un dominio de uno mismo es fundamental, ya que podremos solventarlas o salir de las mismas de un modo positivo, con una conducta constructiva.

Es fundamental desarrollar el autocontrol emocional desde una edad temprana, ya que cuanto antes se desarrolle más efectivo será el autocontrol.

Para los niños y niñas, que viven en el mundo del aquí y el ahora, estas habilidades de autocontrol son un gran reto, pero podemos entrenarlas con determinadas técnicas y estrategias. De esta forma aprenderán a saber cuándo hablar y cuando callar, a controlar sus enfados y no dejar salir conductas violentas, a saber cuándo permanecer sentados, etc. En definitiva el autocontrol, no supone que repriman su acción, sino que tengan la capacidad de decidir cuándo y cómo actuar y escoger un buen curso de acción.

¿Por qué es importante desarrollar el autocontrol?

El autocontrol no es una destreza innata, es una habilidad que se aprende con la experiencia. Es nuestra labor aportar oportunidades a esa experiencia y contribuir al desarrollo del autocontrol, ya que el dominio de uno mismo les aportará importantes beneficios a los niños y niñas en su presente y en un futuro.

  • Les permite solucionar situaciones no deseadas de forma positiva. Si en lugar de reaccionar impulsivamente, controlan esos primeros impulsos y reflexionan sobre la situación, llegarán a patrones de acción positivos que les ayude a solventar situaciones que no son de su agrado.
  • Les hace dueños de sí mismos. En este sentido, el autocontrol hace que decida la propia persona y no sus emociones.
  • Aporta libertad, ya que les da la capacidad de elegir como y cuanto actuar. Cuando es la persona la que decide, es libre para planificar su acción.
  • Favorece la planificación y la organización. Si controlamos los primeros impulsos, estaremos aprendiendo a planificar y organizar nuestras conductas.
  • Es bueno para sus habilidades sociales. Ya que podemos controlar las conductas no deseadas y ejecutar otras más aceptables.
  • Favorece el desarrollo social y afectivo. Es una de las destrezas básicas tanto del desarrollo social, como del afectivo.
  • Es una destreza esencial para la consecución de metas y objetivos y con ello para los logros de sus éxitos y su felicidad personal.
  • Favorece el proceso de solución de conflictos y el de toma de decisiones.
  • El desarrollo del autocontrol forma parte de las destrezas personales, por lo tanto va ligado a otras como la autoestima y el autoconcepto, va a influenciar en ambos y en su conjunto contribuyen al desarrollo sano.

 

 Desarrollamos el autocontrol de los pequeños

PAUTAS PARA DESARROLLAR EL AUTOCONTROL

  1. Sirve de ejemplo. Los niños y niñas aprenden más de lo que ven que de lo que les decimos. Muchos pequeños aprenden autocontrol observando a otros niños y adultos que les rodean.
  2. Ayúdale a reconocer las emociones ante situaciones que no sean de su agrado. Cuando le ocurra algo, antes de que reaccione, habla con él, hazle que piense qué siente, qué piensa, qué es lo que podemos hacer.
  3. Establece Horarios y Rutinas. Si el pequeño sabe que hasta que no termine los deberes no podrá jugar, tendrá una clave que le sirva como indicador para controlar su conducta y saber qué es lo que tiene que hacer.  
  4. Enséñale técnicas de Autorregulación. Estas técnicas consisten en enseñar a los niños y niñas a regular sus emociones y esperar antes de actuar. Podemos así enseñarles técnicas de relajación, guiarles para que cambien lo que piensan acerca de una situación y de esta forma se modifique también su sentimiento y su emoción.
  5. Emplea los Refuerzos positivos y las recompensas, cuando el niño/a se auto controle, debemos reforzarle para que esa pauta de actuación se generalice.
  6. Emplea algún juego o técnica como la del semáforo. En esta técnica le enseñamos que ante el color rojo debemos parar; que con el ámbar reflexionamos y con el verde actuamos.
  7. Limites y disciplina. No olvides emplear la disciplina positiva y poner límites a los pequeños, ya que tienen que saber que conductas deben controlar.
  8. No impongas, negocia con ellos. En lugar de imponerles, negocia con ellos, de esta manera les enseñas a decidir pautas de acción.
  9. Hazles ver los beneficios de controlarse. Cuando en lugar de reaccionar con una conducta indeseada, como por ejemplo una pataleta, el pequeño se controla y actúa de manera más positiva, le haremos ver después los beneficios que le ha aportado esta conducta.
  10. Cuando tengan emociones negativas, hazles que paren, que se detengan  y ayúdales a reflexionar y  planificar.

 

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

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Enseña a solucionar conflictos

conflictos

10 Pautas para solucionar de forma positiva los conflictos con los niños y niñas

Los conflictos van a estar presentes a lo largo de la vida. En toda relación entre personas ya sea familiar, de amistad de pareja, o del tipo que sea habrá momentos en los van a producirse diferencias que lleven al conflicto. Cada persona tendrá sus gustos, intereses, puntos de vista, opiniones, etc. y estas pueden chocar con las de los que nos rodean. Por ello es importante por un lado no temer los conflictos o tratar de evitarlos y por otro lado aprender a solucionarlos de forma constructiva para las diferentes partes implicadas.

El conflicto suele estar asociado a algo negativo y esto ocurre porque son muchas las ocasiones en las que en lugar de intentar solucionarlo, las personas intentan imponer su punto de vista, en estos casos las consecuencias son negativas para todas las partes. Pero contrariamente a esto, los conflictos pueden verse como algo positivo, ya que nos brinda la oportunidad de aprender de ellos y de elaborar estrategias de solución en conjunto, cuando esto ocurre estaremos solucionándolo de forma constructiva y estrechando los vínculos afectivos con las demás partes implicadas.

Es muy importante que busquemos soluciones positivas a los conflictos que tengamos con los niños y niñas y al mismo tiempo que les enseñemos desde un primer momento a solucionar conflictos de forma relajada y positiva, a través del dialogo, la comunicación y la comprensión, pero también sin ceder.

Si desde pequeños aprenden a solucionar conflictos, serán capaces de enfrentarse sin miedos a las futuras situaciones conflictivas sin imponerse y sin ceder, buscando soluciones y alternativas constructivas, de esta forma contribuimos tanto a su desarrollo, como a su bienestar y salud emocional, y en definitiva a su felicidad personal.

10 PAUTAS PARA SOLUCIONAR CONFLICTOS DE FORMA POSITIVA

  1. Antes de nada, mantén la calma y mira el conflicto como una oportunidad de cambio y de dialogo con los niños y niñas.
  2. Identifica el conflicto con claridad y sin miedos, daremos nombre al conflicto sus causas y consecuencias.
  3. En este paso de identificación no olvides criticar o hablar del conflicto y no de la persona.
  4. Emplea la escucha, la empatía,  y el dialogo. No te centres en hablar tú y explicar tu punto de vista, ponte en el lugar del otro, escúchale y entiéndele. Después explícale también tu punto de vista y cuando lo hagas emplea mensajes yo en lugar de mensajes tu, es decir no uses expresiones como “tú no piensas en los demás, tú eres malo, tú estás haciendo esto mal…” usa expresiones del tipo “yo estoy molesto por…, no me gusta….., cuando haces esto yo pienso que…y me siento….”
  5. Utiliza el sentido del humor y el pensamiento positivo. Si puedes emplea alguna broma para suavizar tensiones.
  6. No te lo tomes como algo personal, cuando hay un conflicto no es que el pequeño quiera molestarte a propósito, el tiene también sus opiniones y puntos de vista.
  7. Tomate tu tiempo, antes de hablar relájate. Si estas alterado/a, espera un tiempo para empezar a buscar soluciones.
  8. Mira el conflicto como una oportunidad especial, para el dialogo y la comunicación y para la búsqueda común de alternativas.
  9. Aprende a ceder y enseña a ceder también.

10. Sirve de ejemplo al pequeño con todos los conflictos que te surjan, ya sea con ellos o con otras personas.

PASOS A SEGUIR EN LA SOLUCIÓN DE CONFLICTOS

  1. Escucha
  2. Mensajes YO en lugar de mensaje TÚ
  3. Busca alternativas consensuadas en conjunto con los niños y niñas
  4. Analiza las diferentes alternativas, con sus consecuencias. Si es el niño o niña el que tiene un conflicto con otra persona y te pide ayuda para solucionarlo, puedes escenificar con el pequeño las alternativas, ensayar con él el proceso
  5. Lleva a cabo la que consideres mejor para todos.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga