Enseñanza Aprendizaje

La letra de los niños

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La escritura es un proceso que va más allá del mero conocimiento de las letras. La escritura implica diferentes habilidades entre ellas la caligrafía. La caligrafía hace referencia a la manera de escribir de cada persona, al tipo de trazos que dan lugar a la letra escrita. Son numerosas las ocasiones en la que los niños tienen mala letra, quedando un mensaje escrito pero poco legible y desordenado.

En muchas ocasiones las familias y educadores se desesperan después de intentar muchas veces mejorar la mala letra sin resultado.

La letra de los niños.

La caligrafía es el resultado de un proceso completo en el cual el cuerpo y la mente tienen que hacer varias tareas a la vez. En la escritura intervienen estos procesos:

  • Desarrollo de la motricidad: para poder trazar las letras.
  • Desarrollo de la lateralidad y de la coordinación espacial: supone la coordinación y el orden de la escritura.
  • Desarrollo mental: que nos permita la comprensión de las diferentes letras.
  • Desarrollo del lenguaje: capacidad para expresarnos y comprender.

La escritura y más concretamente la letra o la caligrafía, va a reflejar el funcionamiento y coordinación de estos procesos. Cada palabra que escribimos aparece como resultado de la relación entre nuestra mente y nuestras manos. En la letra se refleja la manera en que se diseñan y forman las ideas en la mente.

La letra de los niños nos muestra muchas cosas entre ellas la manera de organizar su conducta, su estado y estabilidad emocional, su temperamento y determinados rasgos de su personalidad.

Causas de la mala letra del niño

La mala letra de un niño puede deberse a diversas causas, por ello es importante indagar y conocer la causa primero. Causas más comunes de la mala letra:

  • Dificultad de aprendizaje. Cuando el niño con mala letra no es capaz de escribir lo que piensa, podemos estar ante un caso de digrafía (la comunicación entre el cerebro y la mano se interrumpen).
  • Malestar emocional. La letra refleja el estado de ánimo, por eso si la mala persiste puede indicarnos algún tipo de malestar emocional.
  • No haber alcanzado las destrezas necesarias, por no completar alguna de las áreas de desarrollo completadas.

Es fundamental prestar atención a las posibles causas de la mala letra y en caso de duda consultar con un especialista.

8 Pasos para mejorar la mala letra

En cualquier caso, es muy importante ejercitar la buena letra. Son habilidades que forman parte de un proceso más completo, al ejercitar la letra favorecemos el desarrollo motricidad, de la lateralidad, del lenguaje y del pensamiento.

La mala letra puede modificarse y hacerse más ordenada y legible, siendo de este modo una imagen de la manera de formar ideas en la mente y relacionarlas con el cuerpo.

  1. Detecta la causa de la mala letra. 
  2. Enseña al niño a coger el lápiz correctamente. Puedes hacerle ver la importancia de esto con ejemplos (pídele que coja el lápiz por la parte superior o con otros dos dedos e intente escribir, vera que es mucho más complicado y entenderá porque debe coger bien el lápiz).
  3. Emplea hojas con reglones o cuadriculas que sirvan de guía al niño.
  4. Pídele que se centre en escribir bien, que se entienda y no en escribir rápido. A veces el hacerlo demasiado rápido es la causa de la mala letra.
  5. Indícale que no hay que apretar con el lápiz. Algunos niños aprietan mucho, una presión excesiva hace difícil hacer líneas suaves.
  6. Emplea juegos en los que tenga que escribir y aprenderá a escribir con buena letra mientras se divierte, por ejemplo el ahorcado, etc.
  7. Los cuadernos de caligrafía en los que el niño tiene que copiar siguiendo un modelo, son una buena opción, pero no te limites a ellos. Estos son útiles para el desarrollo de la motricidad, lateralidad, etc…pero pueden resultar inútiles en el caso de una dificultad de aprendizaje.
  8. Intenta hacer actividades en las que el niño tenga que relacionar su mente con su mano. Pídele que redacte y escriba sin copiar. Empieza por textos pequeños pídele que piense y que se tome su tiempo para escribirlo.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

Enseñar a multiplicar

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La multiplicación es una de las operaciones fundamentales del cálculo en la edad de educación primaria. Pero aprender a multiplicar no siempre es fácil, las multiplicaciones se convierten en un desafío para los más pequeños y un gran reto para las familias y educadores.

¿Por qué les cuesta aprender a multiplicar?

Las multiplicaciones son un concepto matemático que requiere comprender la operación, su sentido, para ponerlo en práctica. Como todos los aprendizajes, para que se construya este aprendizaje es preciso que el niño/a sea el propio protagonista activo de esta creación y para lo cual es imprescindible dotar de significado al aprendizaje. Cuando les enseñamos las tablas de multiplicar y pretendemos que las memoricen, no se está dotando de significado. Puede que memoricen, pero no entienden qué es multiplicar, y no están creando el aprendizaje, es por lo tanto normal que cometan errores y olviden las tablas.

Si queremos que aprendan a multiplicar y reducir los errores no podemos separar la operación de su sentido. Tenemos que ayudarles a memorizar procesando la información, de este modo aprenden, la memorización no se limita a repetición, si no a comprensión del sentido.

Trucos para enseñarles a multiplicar

  1. Antes de comenzar a aprender las tablas ayúdale a qué comprenda el sentido de la multiplicación.Enséñale que la multiplicación es sumar un mismo número varias veces. No importa perder tiempo en esto, si comprenden bien el sentido, aprenderán a multiplicar más rápido cuando llegue el momento de aprender las tablas. Para ello:
    • Acompaña las multiplicaciones de su suma, por ejemplo 5X2= 5+5 7X5= 7+7+7+7+7.
    • Acompaña las multiplicaciones de situaciones (sencillos enunciados de problemas), donde sea necesario emplear este cálculo. Por ejemplo: si tengo 4 cajas con 3 lápices cada una ¿Cuántos lápices tengo? 4X3= 4+4+4
  2. En un principio puedes ponerles problemas, donde indiquen la multiplicación y su suma correspondiente, dejando que resuelvan como una suma.
  3. Muéstrales la propiedad conmutativa: cuando multiplicamos dos números, da igual el orden de éstos números, el resultado no cambia. Para ello ponles ejemplos que tengan que resolver y comprendan esto. Por ejemplo: 5X2= 5+5=10/ 2X5=2+2+2+2+2=10.
  4. Comienza a enseñarles las tablas más fáciles, la del 0, la del 1 y la del 10. Acompaña el aprendizaje de estas tablas con situaciones o problemas donde tengan que emplearlas.
    • Tabla del 0. Explícale que cualquier número multiplicado por 0 es 0. Para ello emplea la suma de este modo: 2X0=0. 2 por 0, es igual a sumar 0 veces (es decir ninguna vez el número 2), por lo tanto es 0.
    • Tabla del 1. Ayúdale a comprender que cualquier número multiplicado por 1 es igual al mismo número. Por ejemplo 3X1= 3. 3 por 1 es sumar una vez el número 3, por lo tanto es 3.
    • Tabla del 10. Enséñale que cualquier número multiplicado por 10, es ese número seguido de un 0. Ejemplo: 5X10= 5+5+5+5+5+5+5+5+5+5= 50. Pídele que repita la operación con cualquier número.
  5. A continuación enséñales las tablas del 5 y del 2.
    • Tabla del 2. Tienen que saber que cualquier número multiplicado por 2 es el doble de ese número. Y que como vamos sumando 2 cada vez, la tabla va de 2 en 2. Seguimos acompañándonos de las sumas que equivalen a cada multiplicación y de problemas donde puedan ir dotando de significado a la operación de multiplicar. Ejemplo: 4X2=8, 4+4=8.
    • Tabla del 5.Enséñales que la tabla del 5 va de 5 en 5 y entonces si un número acaba en 5 el siguiente acabará en 0. Acompaña la tabla del 5, también de las sumas y de los problemas. Ejemplo: 6X5= 6+6+6+6+6=30.
  6. En este punto ya se saben unas cuantas tablas y van dotando de sentido a la multiplicación. Ahora es el momento de aprender la tabla del 3. Esta puede ser más complicada de memorizar, ya que no tiene una regla sencilla como las anteriores. Para empezar a aprender la tabla del 3, muéstrales lo que ya saben de esta tabla, recordándoles la propiedad conmutativa, conocen las tablas del 0, 1, 2, 5 y 10, por lo tanto ya saben que 0X3=0, 1X3= 3, 2X3=6, 5X3=15 y 10X3=30. Relacionamos de nuevo el aprendizaje con las sumas (y podrán comprobar que tienen que ir sumando de 3 en tres) y con problemas.
  7. A continuación enséñales la tabla del 9. Esta tabla suele ser un gran reto para ellos, en un principio la ven muy difícil. Para enseñarla escribe la tabla del 9 y enséñales que a medida que avanzan se suma un número a la primera cifra y se resta uno a la segunda. 9X1=9, 9X2=18, 9X3=27. (18   1+1=2, 8-1=7, 27)
  8. Ahora pasamos a las tablas que nos quedan la del 4, 6, 7 y 8, en ese orden. Para ello continua con la misma dinámica:
    • Enséñales lo que ya saben de esas tablas gracias a la propiedad conmutativa.
    • Acompaña el aprendizaje de la suma correspondiente.
    • Emplea problemas donde puedan aplicar lo aprendido.
  9. Finalmente, repasa con ellos las tablas cada día. Recuerda en el repaso emplear los trucos de cada una de ellas, usar las sumas, la propiedad conmutativa y los problemas.
  10. Para que el aprendizaje adquiera un significado, permíteles practicar.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga