Educación en Valores

Cosas ordinarias de la vida

La vida está hecha de cosas sencillas, de experiencias de encuentro, de experiencias de vida que sean significativas y sólo por medio de ellas logren transformar la propia vida y la vida de los demás. Pero cuando es una persona la que comunica y trasmite su vida, su experiencia, te hace cambiar tu corazón y transformar también tu vida.

El Papa Francisco cerrando sus intervenciones que hace ante las personas deja impactada a la gente cuando cada domingo termina dice “buen pranzo”, “que tengan una buena comida” y podríamos señalar otras acciones que han dejado fuera de lugar al protocolo vaticano.

El Papa señala que esta es la forma de predicar el evangelio, con la vida, y con las cosas ordinarias de la vida. 

San Francisco de Asís al respecto de esto señala con toda sencillez pero con mucha agudeza diciendo:

“Predica siempre y alguna vez hasta con palabras”

San Francisco de Asís

Un hecho: 
Una de las hermanas de la Congregación de la Madre Teresa en uno de sus hospitales para pobres en la India, mientras atendía a un enfermo fue bañada por el vómito del enfermo que atendía; ella con mucha sencillez se limpió y con una sonrisa al enfermo continuó limpiándole y curándole. El enfermo, recuperándose, se disculpó con ella y luego le dijo. “Dame eso que tu tienes para hacer lo que Tú haces”

Mons. Salvador Murguía sdb

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Las cosas importantes en la vida

Elogio de la lentitud es un libro de Carl Honorè (periodista canadiense), que fue el más vendido en 2004. Sostiene que la hiperactividad actual nos lleva a dedicar nuestras energías a otras metas que nos hacen olvidar las cosas más importantes de la vida. Lo señaló en 2004 y estamos en 2019 y las cosas no han mejorado mucho y el mensaje sigue siendo actual.

Intentemos decrecer el ritmo alocado en el que vivimos para no degradarnos nosotros mismos. Simplemente reduzcamos la marcha y busquemos el tiempo justo para cada cosa, saboreemos cada momento priorizando lo imprescindible…

Frases cómo estás que nos pueden ayudar en este tiempo:

  • No dejes que la prisa te gobierne. Muchas cosas que planteamos ahora son postergables… Prueba y verás.
  • Pasa el tiempo a solas contigo mismo, en silencio…
  • Escucha tu voz interior… Medita sobre la vida en general.
  • No hay que tener miedo al silencio. Al principio es difícil, pero luego se notan sus beneficios.
  • Apártate e todos los ruidos y apaga celular y la televisión.
  • Escucha música con calma y verás que es bellísima.

Escribe una lista de prioridades…Si lo primero que escribiste es el trabajo, algo anda mal, vuelve a redactarlo. El trabajo es importante y debemos hacerlo, pero no es lo más importante en la vida.

Hay que escuchar los sueños de la gente que amas… sus miedos… sus alegrías… sus fracasos… sus fantasías… y sus problemas. No hay que esperar que todos sigan tu ritmo. Eres Tú quien debe desacelerar el paso.
Recuerda que la conversación y la compañía silenciosa son los medios de comunicación más antiguos que existen.

El virus de la prisa es una epidemia, si lo has contraído… trata de curarlo.

Mons. Salvador Murguía sdb