Educación en Valores

Obedecer: un valor para los cristianos

Obedecer

Formar “Buenos Cristianos y honrados ciudadanos” era el proyecto de trabajo que Don Bosco perseguía para sus jóvenes y que hoy siguen los Salesianos en todo el mundo. Jóvenes que viven obedeciendo a Dios sin descuidar sus responsabilidades como ciudadanos de sus países.

En un ambiente de familia siempre consideraba Don Bosco como fundamental la obediencia. Obedecer es una forma de amar. Como cristianos estamos llamados a obedecer a nuestras autoridades lícitas (padres, maestros, gobierno) y a la ley humana justa, pero ni quien manda ni quienes obedecemos debemos caer tampoco en la obediencia ciega: «Te obedezco en la medida en que esa orden obedezca a Dios», o como dijo Santo Tomás Moro antes de ser ejecutado por el rey Enrique VIII (fundador del anglicanismo): «Muero siendo un buen servidor del rey, pero primero de Dios».

P. Salvador Murguía sdb

Sembrando esperanza

AguaFuente

La vida que vivimos en cada momento y cada día se convierte en el mejor lugar donde nos podemos expresar como personas, y ahí hacer con ella maravillas. Dependerá de cada uno de nosotros el aprender a ver con otros ojos y con el corazón la vida y la realidad a nuestro alrededor y transmitir esa pasión por vivirla a fondo; además, como creyentes, el descubrir que es aquí, donde estoy, donde Dios quiere que haga maravillas, y no en otro lugar.

Carolin Tahhan Fachakh, nacida en Siria, es una religiosa salesiana, Hija de María Auxiliadora (HMA). Es la Directora de la comunidad de Damasco en Siria.
Hace unos días, el 29 de marzo, en el Departamento de Estado Americano la primera dama Melania Trump acompañada del subsecretario de Asuntos Políticos, Thomas Shannon, entregó el Premio Internacional #WomenOfCourage (Mujeres de Valor), a las Mujeres Valientes que desarrollan su misión en zonas pobres o en zonas sujetas a los peligros en el 2016. Fueron 13 las mujeres galardonadas y una de ellas fue Sor Carolin.

No es este premio ni quién se lo entrega lo que hace grande a esta hermana religiosa y a esta comunidad de salesianas, porque no es eso lo que buscan ellas; sino el sembrar el amor y la esperanza en tantos corazones indefensos y víctimas de las injusticias de los poderosos y de sus juegos de poder dañando la paz de las personas y la tranquilidad de las familias.

El mérito es su trabajó sin descanso para apoyar las necesidades de las poblaciones más vulnerables de Siria, en particular en favor de los refugiados y de los niños y niñas. Durante los intensos bombardeos alrededor de una escuela del barrio, Sor Carolin garantizaba la seguridad de niños y niñas, dando esperanza a todos, ya sean musulmanes o cristianos, incluso arriesgando su vida.

La hermana Carolin continúa con su comunidad, creando un oasis de paz y de esperanza en medio de la guerra y la destrucción y su mejor premio y satisfacción son el estar donde Dios les quiere, haciendo lo que Él, Dios quiere que hagan a los más vulnerables, las familias y los niños.

P. Salvador Murguía sdb