Educación en Valores

Extender la mano

Extender la ManoSe dan en esta vida esas personas que siempre están listas para ayudar, para tomar decisiones, para darse. Sabemos que podemos contar con ellas, que podemos llamarles, a la hora que sea, y que recibiremos atención. Esas personas nunca se cansan, no desisten de los demás y por eso son tan esenciales, tan amadas y especiales.

Cuando estamos frente a algún problema, cuando surgen imprevistos, cuando no hay a quien recurrir, siempre tendremos a alguien que nos oirá e intentará encontrar una salida, aliviándonos los pasos, ayudándonos, con disposición y una sonrisa sincera. Son personas que extieneden su mano y su corazón más allá de su propio mundo.

Quien ha pasado por situaciones difíciles, quien ha tenido un enfermo en familia, sabe bien cuán necesario es que haya una persona dispuesta, una persona que hace frente a las decisiones y se ofrece con empeño en los cuidados de quien está necesitando de ayuda, de médicos, de medicinas, de atención. Incluso con las tribulaciones que la vida trae, existe quien posee el don de encontrar tiempo para dedicarse a la vida de otra persona.

Personas que por los demás ofrecen su precioso tiempo, dilatan su corazón y extienden su mano.

P. Salvador Murguía sdb

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Dios habita en el detalle

TiempoLibre

Me gusta mucho el Poema del Tiempo que viene en el libro del Eclesiastés (Ec 3, 1-8), pues nos expone la conciencia de que el tiempo es un arte que realmente poseemos y que estamos llamados a desarrollar con sabiduría.

No es verdad que no tengamos tiempo. Nuestra vida está llena de tiempo. Necesitamos identificar los detalles y tratarlos, como quien cuida de un tesoro. No es la cantidad de tiempo lo más determinante. Es importante preguntarse lo que hacemos con el tiempo e invertir ahí la materia de nuestros sueños.

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:
un tiempo para nacer, y un tiempo para morir;
un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar;
un tiempo para matar, y un tiempo para sanar
un tiempo para destruir, y un tiempo para construir;
un tiempo para llorar, y un tiempo para reír;
un tiempo para estar de luto, y un tiempo para saltar de gusto;
un tiempo para esparcir piedras, y un tiempo para recogerlas;
un tiempo para abrazarse, y un tiempo para despedirse;
un tiempo para intentar, y un tiempo para desistir;
un tiempo para guardar, y un tiempo para desechar;
un tiempo para rasgar, y un tiempo para coser;
un tiempo para callar, y un tiempo para hablar;
un tiempo para amar, y un tiempo para odiar;
un tiempo para la guerra, y un tiempo para la paz.

Y Charles Chaplin decía que el tiempo es el mejor autor; siempre encuentra un final perfecto.

P. Salvador Murguía sdb