Mes: mayo 2018

Talentos

Examen

Hay cartas que da gusto leer y que se guardan en el corazón y hasta en el papel porque cuando se vuelven a leer se reviven los sentimientos internos, los recuerdo más profundos y se calienta el corazón.

Un director de una escuela en Singapur colgó afuera del colegio una carta en vista a los inminentes exámenes de los chicos; no estaba dirigida a los alumnos sino a sus padres.
El texto de la carta era este:

“Queridos papás:
Los exámenes de sus hijos están por empezar, sé que esperan que a sus hijos les vaya bien. Pero, por favor, recuerden que entre los estudiantes que se sentarán a hacer los exámenes existe un artista que no entiende de matemáticas, un empresario a quien no le interesa la historia, un músico cuyas calificaciones en química no le importarán, existe una deportista cuyo entrenamiento es más importante que la física.
Si sus hijos salen bien, ¡estupendo!, pero si no, por favor no los priven de su confianza y su dignidad. Díganles que no pasa nada, que sólo es un examen.
Harán cosas mucho más grandes en su vida. Díganles que no importa qué calificaciones saquen, los amarán de la misma manera sin juzgarlos.
Compórtense así por favor. Y cuando lo hagan, admiren a sus hijos cómo conquistan el mundo.
Un examen o una mala calificación no les podrán quitar sus sueños y su talento.
Por favor, no piensen que los médicos e ingenieros son las únicas personas felices en el mundo.
Cordiales saludos, el director”.

Es verdad que son importantes las calificaciones pero el talento supera cualquier calificación y dura toda la vida; las calificaciones las pone el maestro y el talento es un don personal a desarrollar en la vida; porque cada uno de nosotros, con su personas y sus cualidades, es una contribución irrenunciable a la historia del mundo. Si no que lo digan grandes hombres como Winston Churchill, Albert Einstein u otros que pasaron por la experiencia de no haber aprobado alguna materia o reprobar un curso.

Insisto hay cartas que se leen y se disfrutan porque reflejan tanto; como esta que refleja el concepto de educación y las expectativas del director para cada muchacho y el profundo respeto por la persona y por sus límites y lo más bello el discernimiento en cada uno de ellos de sus talentos.

P. Salvador Murguía sdb

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Ver con el corazón…

Geometria dos cegos

Mario Benedetti escritor y poeta uruguayo, hablando con un lenguaje sencillo y directo dice de la vida:

“De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver las cosas que tú no ves. Que te enseñen a mirar con otros ojos”.

Y en cambio Gastón Courtois, sacerdote apasionado con la vida, hombre de grande acción y profunda vida de oración expresaba en una oración cuál es el sentir de Dios:

“Mientras vivas en la tierra, eres como persona con los ojos vendados. Solo a través de la fe, bajo la influencia de mi Espíritu, puedes ser sensible a mi presencia, a mi voz, a mi amor”.

Y… un ciego estaba sentado en los escalones de un edificio con un sombrero a los pies y un letrero con la inscripción: “Estoy ciego, por favor, ayúdame”. Pasaba una persona publicista de profesión que caminaba hacia su trabajo y observándolo con detención notó que solo tenía unos pocos centavos en su sombrero. Se inclinó y vertió más monedas. Luego, sin pedir permiso al hombre, tomó el letrero, lo giró y escribió otra oración. Esa misma tarde, el publicista pasaba de regreso por donde se encontraba el ciego y notó que su sombrero estaba lleno de monedas y con billetes. El ciego reconoció el paso del hombre y le preguntó si no había sido él quien había reinscrito su cartel y qué cosa le había escrito. El anunciante respondió: “Nada que no fuera cierto, solamente he escrito lo mismo pero en diferente forma”, sonrió y se fue. La persona ciega nunca supo que su letrero decía:

“Hoy es primavera … y no puedo verla”.

P. Salvador Murguía sdb