Día: abril 24, 2018

Dureza de corazón

Tocar el Corazon

Existe la “esclero-cardia” o la dureza del corazón como enfermedad para nada exótica o de tierras lejanas, sino muy cercana a nosotros.

Un buen salesiano hacía la siguiente reflexión sobre tres especialistas cualificados: Un psiquiatra, Paolo Crepet, que decía en 1951:

“Detrás de millares de luces encendidas en los condominios de nuestras ciudades, se esconden soledades, rencores y situaciones afectivas causantes de crisis”.

Y un pediatra, Marcello Bernardi, en 2001 dijo:

“Vivimos en un mundo cada vez más pobre de amor, es el riesgo que veo para nuestros niños”

Y remataba con el pensamiento de un educador, Antonio Mazzi:

“la crisis más profunda el día de hoy empieza por la falta de abrazos, de relaciones, de amistad, de amabilidad”.

Siempre que oigo decir todo esto, me pregunto como sigue siendo válido el Sistema Educativo de Don Bosco porque tiene su base en el Evangelio y en el Amor a las personas. Y con el corazón de Don Bosco me atrevo a creer que tiene solución cuando damos…

  • palabras de aliento, que calientan el corazón de las personas: “Eres fabuloso”; “Estoy orgulloso de Ti”; “Eres el mejor regalo que Dios me ha dado”.
  • caricias físicas que es un contacto con la piel que llega hasta el corazón de la persona y que ayuda al crecimiento, supera las enfermedades, estabiliza las funciones cardíacas; Papás que saludan de mano, miran a la persona a los ojos y abrazan a sus hijos todos los días;
  • amabilidad en el trato los papás en esto son expertos por naturaleza. Acompañar en lugar de enviar; estar con la persona aunque se tengan compromisos importantes. Sonreírle, motivarle y crearle un ambiente de confianza.

Las pequeñas acciones que tocan el corazón de las personas ayudan a superar enfermedades silenciosas.

P. Salvador Murguía sdb

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