Día: marzo 21, 2018

Saber esperar

EsperaConfiadaSi la paciencia es la madre de la espera, es la misma espera la que produce nuevo gozo en nuestras vidas. Jesús nos ha hecho entrever no sólo nuestros sufrimientos sino también lo que está más allá de ellos.

“También ustedes ahora están tristes, pero los veré de nuevo y su corazón se llenará de gozo”

Un hombre, una mujer, que no alimentan su esperanza en el futuro, no están en disposición de vivir el presente con creatividad.

La paradoja de la espera es así… está precisamente en el hecho de que los que creen en el mañana están en disposición de vivir mejor el hoy; que los que esperan que de la tristeza brote el gozo están en disposición de descubrir los rasgos inaugurales de una vida nueva ya en la vejez; que los que esperan con impaciencia la vuelta del Señor pueden descubrir que él ya está aquí y ahora en medio de ellos.

Precisamente en la espera confiada y fiel de quien es amado es donde comprendemos cómo ya ha llenado nuestras vidas. Así como el amor de una madre por su propio hijo puede crecer mientras espera su regreso, así como los que se aman pueden descubrirse cada vez más durante un largo período de ausencia, así, nuestra relación con Dios puede ser cada vez más honda, más madura mientras esperamos pacientemente.

P. Salvador Murguía

Anuncios