Día: octubre 17, 2017

Absurdo

OrarDios

Orar es entrar en relación con una Persona y escuchar esa voz amorosa. Esto es en definitiva lo que significa “obedecer”. La palabra “obediencia” viene del latín “ob-audire”, que quiere decir: escuchar con atención. Si no escuchamos, nos hacemos “sordos” a la voz del amor. La palabra latina para decir “sordo” es “surdus”. Ser completamente sordo es ser “absurdus”, sí, absurdo. Cuando dejamos de rezar, cuando dejamos de oír la voz amorosa que nos habla en cada momento, nuestras vidas se convierten en vidas absurdas en las que somos arrastrados y zarandeados por el pasado y el futuro.

Bastaría que pudiéramos, aunque sólo fuera durante unos minutos al día, estar enteramente donde estamos, para que descubriéramos de hecho que no estamos solos y que Él, está con nosotros y sólo quiere una cosa: darnos amor.

Escuchar la voz del amor exige que dirijamos nuestras mentes y nuestros corazones hacia esta voz con toda nuestra atención. ¿Cómo podemos hacerlo? La manera más eficaz de hacerlo –al menos en mi experiencia- es pensar y repetir una sencilla oración, mediante una frase o una palabra y repetirla despacio.

P. Salvador Murguía sdb

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