Día: octubre 11, 2017

Educar en la autonomía

ComunicacionPositiva

El objetivo de la educación debería ser lograr el desarrollo completo, global e integral de las personas, para llegar a ser adultos capaces de desenvolverse. En otras palabras es el camino de crecimiento físico y psíquico que nos lleva a ser autónomos y poder actuar con iniciativa y de manera responsable.

Educar es guiar el proceso de desarrollo y crecimiento para conseguir autonomía.

Es fundamental educar a los niños y niñas para que sean autónomos ya que es más que una capacidad, la autonomía hace referencia a una forma de pensar, de actuar de sentir y en definitiva la única forma de ser uno mismo, sin límites, sin miedos con fuerza y con seguridad.

Las personas con capacidad de autonomía

Las personas que han desarrollado la autonomía piensan por si mismas sin dejarse influenciar por las opiniones de los demás. Actúan siguiendo sus propios deseos, por si mismos, sin necesidad de que les digan como tienen que hacer las cosas o que es lo que tienen que hacer. Sienten sin miedo, sin necesidad de aprobación.

La autonomía es una capacidad que permite a las personas ser ellos mismos y expresarse sin miedo.

Beneficios de la Autonomía en los niños y niñas

El desarrollo de la autonomía ha de ser un objetivo prioritario en la educación de los niños y niñas. Cuando un niño/a es autónomo es capaz de hacer por sí mismo tareas adecuadas a su edad y nivel de desarrollo (vestirse, recoger, tareas escolares, etc.). Cuando un niño/a es poco autónomo, será un niño/a dependiente, que pide ayuda, sin iniciativa, siendo habitual que presente problemas de aprendizaje y dificultad para relacionarse.

  • Favorece su capacidad de concentración, al ver que esto es responsabilidad suya.
  • Les ayuda a pensar, no les viene todo pensado de fuera
  • Desarrollan su fuerza de voluntad y su capacidad de esfuerzo, imprescindible para lograr sus metas.
  • Fomentan su autodisciplina y control interno.

10  Consejos para el desarrollo de la autonomía

  1. Da poco a poco a los niños y niñas responsabilidades adecuadas a su edad (vestirse, recoger su cuarto,  colaborar en tareas de la casa, ocuparse y organizar sus tareas escolares). En un principio es bueno que les expliques lo que tiene que hacer y cómo, para después dejarles solos que lo hagan.
  2. Ofrece alternativas para que decida entre varias. De esta forma estamos desarrollando su capacidad para tomar decisiones por sí solo.
  3. Involúcralos en la planificación y elaboración de diferentes tareas (fiestas, paseos, salidas, compra, etc. )
  4. Establece horarios y rutinas así como reglas. Han de ser concisos, claros y consensuados.
  5. Confía en sus capacidades y déjale solo, aunque supervisa. Si le transmites que crees que es capaz, el niño lo creerá.
  6. Apórtale seguridad en sí mismo dejándole que se ocupe solo de hacer determinadas tareas.
  7. Deja que se equivoquen,  y habla con él, de lo que ha pasado y de cómo evitarlo. Haz que aprenda de sus equivocaciones.
  8. Estimula los logros con comentarios positivos. Deja los regalos para ocasiones especiales, no le    motives con ellos, ha de aprender la importancia de ser responsable, por los beneficios que le aporta no porque vaya a recibir un regalo.
  9. Enséñale a aceptar las consecuencias de sus decisiones sin sentirse culpables y sin que cojan miedo a equivocarse. (el miedo a errar va en contra de la independencia y de la autonomía).
  10. Emplea la disciplina positiva y favorece el desarrollo de la autodisciplina.

Celia Rodríguez Ruiz

Psicóloga y Pedagoga

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