Mes: marzo 2017

Vivir en forma diversa

generosidadEl Papa Francisco en su carta para la cuaresma de este año hace un llamado a ser generosos con los necesitados; señalando que “esta generosidad nos lleve no a dar lo que nos sobra sino a dar de lo nuestro”.

Basta mirar con profundidad la vida de algunas personas y se descubren muchas de ellas viviendo con sentido diverso su vidas. En este sentido hemos encontrado en USA un hombre de 85 años llamado Chuck Feeney que decidió entregar toda su fortuna para obras de caridad y se le ha aplicado la frase:

“No repartió migajas. Entregó el pan entero”

Chuck provenía de una familia de Católicos inmigrantes de Irlanda del Norte que se fue a vivir a Nueva Jersey, Estados Unidos. Su madre era enfermera y su padre trabajaba en una aseguradora. Su primer trabajo fue a los diez años, vendiendo tarjetas de navidad casa por casa.

Amasó una fortuna formidable de unos 8 mil millones de dólares. El es el inventor de los “free shop” que se encuentran en los aeropuertos. Pero lo extraordinario es su interés y preocupación por las personas más necesitadas que ha sido esto una constante en su vida y que lo ha motivado a crear obras filantrópicas.

Hace unos años, luego de asegurar el futuro de sus hijos, creó en 1982 la Fundación “Atlantic Philanthropies”. Que con su dinero ha servido a causas que abarcan desde atención a la salud de personas hasta misiones de paz. En diciembre de 2016 se desprendió de los últimos siete millones de dólares que le quedaban y dijo: “Estoy tranquilo conmigo mismo después de dar todo mi dinero”.

Actualmente vive junto a su esposa en un modesto departamento; del cual ni siquiera es propietario. Su propiedad más valiosa es un reloj plástico de 15 dólares que es inseparable de su pulsera. Para viajar usa el tren subterráneo ya que no posee auto. Pero lo importante va más allá del dinero. Consiste en la satisfacción de que está logrando algo que es útil para las personas.

“Nunca me dolió desprenderme del dinero porque nunca me sentí apegado a la riqueza material. Me encanta vivir como lo hago, me siento libre y contento sabiendo que a través del trabajo de la fundación hicimos mucho bien a personas que nunca lo esperaban. Y ver la felicidad de esa gente fue una especie de recompensa”

Don Bosco antes morir pidió a don Rúa que sacara de sus bolsillos las pocas monedas que tenía, pues deseaba morir pobre, como Él mismo dice:

“Busca en los bolsillos de mi sotana. Saca la cartera a ver si hay algún dinero. Creo que no hay nada, pero si hay algo se lo darás inmediatamente al ecónomo. Quiero que se sepa que Don Bosco nació pobre y murió sin un centavo”

P. Salvador Murguía sdb