Tipos de refuerzos de la conducta

reforzador

Puede que a veces nos hayamos preguntado por qué los niños y niñas tienden a repetir algunas conductas. Todas las personas llevamos a cabo diferentes conductas, cuando hacemos una conducta tenemos una intención, pero lo importante de la conducta es el refuerzo que tiene después. Es decir, lo que importa es lo que el niño o niña obtiene al realizar la conducta. Es lo que se conoce como reforzadores de la conducta.

¿Qué son los reforzadores de la conducta?

Los reforzadores son las consecuencias inmediatas a la conducta. Serían, todo aquello que ocurre justo después de la conducta y que contribuye a que se repita o a que poco a poco se vaya reduciendo.

Veamos un ejemplo: Cuando el niño o niña realiza una acción, a continuación ocurre algo, si es algo bueno de alguna manera para el niño o la niña, tenderá a repetir esa conducta para conseguir eso bueno. En cambio, si es algo malo el niño o la niña, tenderá a extinguir la conducta para evitar la ocurrencia de aquello que no puede.

Tipos de refuerzos de la conducta

Existen diferentes tipos de reforzadores.

  • Reforzamiento positivo. Presentación de un estímulo agradable tras la conducta.
  • Reforzamiento negativo. Retirada de un estímulo negativo tras la conducta.
  • Castigo positivo. Presentación de un estímulo desagradable o aversivo, después de la conducta para evitar que ocurra.
  • Castigo negativo. Retirada de un estímulo agradable, para evitar que se repita la conducta.
  • Extinción. Es la ausencia de consecuencias, ignoramos la conducta del niño o niña con el objetivo de extinguirla.

Tipos de reforzadores

  • Reforzadores primarios, secundarios y generalizados.
    • Reforzador primario. Tiene un valor innato o ya está aprendido, por lo que no es necesario un aprendizaje.
    • Reforzador secundario. Es el estímulo que adquiere el valor de reforzador mediante condicionamiento clásico. Es decir, aparece unido a otro reforzador primario, hasta que acaba funcionando como el primero.
    • Reforzadores generalizados. Son reforzadores asociados a muchos reforzadores tanto primarios como secundarios.
  • Reforzadores extrínsecos e intrínsecos.
    • Reforzamiento extrínseco. La administración del reforzador es externo al niño o niña. Se administra por otra persona. Podemos tener varios tipos: sociales, materiales, actividades.
    • Reforzamiento intrínseco. Es un refuerzo interno. La propia persona valora su conducta y tiene sentimientos de alegría y orgullo.

Cómo podemos usar los refuerzos con niños y niñas

  • En primer lugar identificar los reforzadores. Cada niño o niña, cada persona es diferente y los reforzadores pueden variar mucho de una persona a otra. Por ello es fundamental identificar estímulos materiales, actividades, estímulos sociales que son agradables para cada niño o niña.
  • Entregar el refuerzo en el momento adecuado. Es muy importante hacerlo justo después de la conducta deseada. No podemos hacerlo antes, ni tampoco demorarlo demasiado en el tiempo. Si no podemos hacerlo en el momento, le describimos y explicamos en detalle como lo vamos a hacer.
  • Definir claramente cuáles son las conductas que van a ser reforzadas y cuál es el reforzador que usaremos.
  • Es aconsejable usar diferentes reforzadores para evitar que estos pierdan su fuerza.
  • Es preferible el uso de reforzadores no materiales.
  • Es muy importante aplicar el reforzador solamente con la conducta deseada.

 

Celia Rodríguez Ruiz. Psicóloga y Pedagoga

@educa_aprende

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