Mes: agosto 2016

Eres mi ángel de la guarda

Angel

En fracción de segundos todo viene abajo y muchas vidas se apagan, es lo que sucede en los grandes fenómenos de la naturaleza y es lo que sucedió en el terremoto de la semana pasada en Italia. Muchas vidas y familias enteras que quedaron sepultadas bajo los escombros. De esto hemos sido testigos ya muchas veces por los medios de información.

Si es causa de mucho dolor la muerte de cualquier persona; también es desgarrador el ver sufrir a familiares, amigos y conocidos de los desaparecidos y estar con ellos en estos momentos. La TV. Italiana ha hecho ver la presencia del Presidente de la República, del Primer Ministro y de la Presidenta del Senado, conmovidos hasta las lágrimas por el dolor de personas que en la misa de funeral narran su propia historia y más cuando una mamá dice: “No sé porqué estoy viva, perdí a mi esposo y a mis hijos”.
Renovar la confianza en Dios y reconstruir la esperanza de todas las personas de estas poblaciones turísticas, será el trabajo más extenuante que irá más allá de la reconstrucción material de casas y poblaciones.

Un bombero italiano escribió una hermosa carta a la pequeña Giulia, una niña de 10 años que no pudo rescatar con vida de los escombros de Pescara del Tronco, uno de los pueblos italianos destruidos por el terremoto. El texto dice lo siguiente:

«Hola pequeña, he dado un mano para sacarte de esa prisión de escombros. Disculpa si llegamos demasiado tarde, lamentablemente ya habías dejado de respirar. De todos modos quiero que allá en el cielo te enteres de que hemos hecho todo lo posible por sacarte de ahí.
Cuando vuelva a mi casa en la provincia de L’Aquila sabré que tengo un Ángel de la Guarda en el cielo y de noche serás una estrella luminosa.
Adiós, Giulia. Aunque no te haya conocido te quiero mucho».

Giulia murió pero Giorgia, su hermana menor (de 4 años), fue rescatada con vida. La posición del cuerpo de la pequeña Giulia hace pensar que la niña protegió a su hermanita hasta el final. No hay duda de que el bombero tenía razón, una pequeña santa ilumina el cielo e intercede desde ahora en adelante por nosotros. ¡Hasta pronto, Giulia!